Podría decir todas esas cosas que se suelen decir en estos
casos. Que fue un placer llegarte a conocer. Que por qué te has marchado. Que
cuesta hacerse a la idea de que no escuchare más tu voz. Que te echo de menos.
Que no te demostré cuanto te apreciaba mientras estaba ocupado en cosas
prosaicas, y ahora me arrepiento. Que me duele no haber podido decir las cosas que
nunca te dije. Que tu ausencia será insoportable. Tantas cosas podría decir,
pero con todas esas palabras, no voy a conseguir que vuelvas a estar con
nosotros.
Nuestro interés por nuestro pueblo, nos unió en este
proyecto de Historia Viva, y de esa relación formal, poco a poco, tratándote y conociéndonos
mejor, transcendió esta amistad que es la causa del dolor que siento ahora que
te has marchado. A partir de ahora, te podre encontrar en fotos, videos y
recuerdos de tantos momentos compartidos, pero eso no es suficiente, nunca pensé que me sentiría así con tu partida,
y es que uno construye su vida en torno a las personas importantes que le
rodean, y si alguna falta, le falta un pilar de la casa, y si la casa no se
llega a caer, sí se tambalea.
Querido amigo, te diré una cosa, hubo un tiempo en que estaba
más solo que ahora, pero llegó un día en el que pude decir “mi amigo” con la
boca bien grande y con la convicción de estar en lo cierto, pasaste a ser un
compañero de viaje en el libro en blanco que es la vida. Había veces que no te
entendía, y seguramente, también habría veces que tú no me entendías a mí, son
cosas que pasan, pero de todos modos, continuamos juntos el camino.
Todo esto son vanas palabras que gasto sin grandes
resultados, más a allá del escozor de la herida y las lagrimas que humedecen
mis ojos. Vano todo aquello en lo que empeñamos la vida y que nos impide
disfrutar de las personas que nos importan mientras las tenemos cerca. Pero
realmente es la única forma de poder continuar, de poder sonreír y hacerme el
fuerte cuando me encuentro con otros compañeros que también te conocieron y que
también te llamaron ”Amigo”.
Me hubiese gustado que esto nunca hubiera llegado, pero la
vida es así, quiero en este momento, expresarles a los familiares y amigos, mi
más sentidas condolencias y también decirles que a pesar de que el ya no está, su
recuerdo seguirá vivo en nosotros como persona buena, con valores y un enorme corazón
y que siempre persiguió aquello que creía justo, descansa en paz amigo Pedro.
Antolino Gallego Fernández.
Presidente de la Asociación Cultural Historia Viva.